lunes, 19 de febrero de 2018

RESACA CARNAVALERA


RESACA CARNAVALERA
ANGHEL MORALES
Ahora toca la resaca
ya se marchó el Carnaval,
a mi me preocupa mucho
lo mal que está la ciudad.

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El culo de Tenerife
ha sido su capital,
todo el mundo se permite
venir por aquí a cagar.

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Carnaval un Botellón
sus raíces se han perdido,
aunque algunos se diviertan
otros estamos jodidos.

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El vasco no va arreglar
los males del Tenerife,
no muevan mas la perdiz
no nos toquen las narices.

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La ciudad llena de pobres
la miseria por los pueblos,
mientras la clase política
a todos nos va jodiendo.

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La televisión canaria
ataca a los Mercadillos,
echan mierda al campesino
les resulta mas sencillo.

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Atacan a los guachinches
nuestro aservo popular,
nunca atacan a los grandes
que les dan publicidad.

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Antenas del Coromoto
ponganlas en otro lado,
no jodan a los vecinos
y vayanse pal carajo.
El señor Carlos Alonso
no arregla las carreteras,
vive enfrentando las islas
la verdad da mucha pena.

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Ya se marchó el Carnaval
viven pensando en el otro,
mientras tanto los canarios
nos jodemos poco a poco.

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Ya con esta me despido
del resto de los humanos,
que esta semana debemos
hablar de los artesano

“CUANDO SE GANA CON LA DERECHA, LA DERECHA GANA”


“CUANDO  SE  GANA  CON  LA  DERECHA,   LA  DERECHA    GANA”
JESÚS M. VIVAS
Radomiro  Tomic fue un político chileno  de derecha, a quien  Salvador Allende le ganó la elección Presidencial en 1970. Esta afirmación del Sr. Tomic, es absolutamente cierta. La derecha en ningún momento abandona su principal propósito: proteger al capital, con todo lo que esto implica. Es por antonomasia anti-socialista y rabiosamente anticomunista.


Ni en las ciencias  existe “la pureza”  cognitiva, ni la objetividad absoluta. Tan peligrosas son ambas, como la subjetividad total. Tampoco hay la neutralidad; se vive en una sociedad y de manera consciente tomamos decisiones con frecuencia inducidas por el aparato sistémico. Toda ciencia debe ser  social. Derechas o izquierdas es una carga ontológica cuya dinámica casi siempre está marcada. Nuestra hominización, está poblada de controles que representan intereses. La cuestión está en: ¿qué intereses se defienden?

La connotación de reaccionario a una persona de la derecha, no es gratuita ni caprichosa;  está referida a su visión del mundo, a su práctica social conservadora, y a  su vida cotidiana. Fetichizada la mercancía, el objeto codiciado nos individualiza profundizando la fragmentación social. La persona de derecha (las hay conscientes o inconscientes) le teme a los cambios, reacciona contra ellos, los tolera cuando son gatopardianos. Opera defensiva y ofensivamente, siempre defendiendo el sistema en que vive. La lógica y la razón cuando son  armas de la reacción, coloca las deducciones y conclusiones de su lado. Los surrealistas fueron prolijos en denuncias contra la manipulación de la razón. “Los poetas malditos” dieron en el blanco.

No siempre se es de derecha por tener dinero o privilegios, los ricos  son una minoría y defienden lo que tienen y cómo viven. Lo complejo es, cuando nada o muy poco se tiene y eres conservador de lo que existe y de su precaria forma de vida. El cantautor Facundo Cabral decía que esta mayoría de pobre “si que son pendejos, pero son mayoría”, que generalmente ignoran  todo el poder que unidos desatarían.

El capital que es un ente real y concreto, sabe cómo llegar y controlarlos manipulándole los sentimientos a estos pendejos. Despolitizarlo es un asunto previo, para despoblarlo de lo social. Si se le politiza, es con toda la superestructura que contiene el capital. La cultura por ejemplo, puede ser un agente de control social. Cuando esto ocurre, la contracultura está a la vista; la lucha de clases debe profundizarse. “El penúltimo capitalista vendería la cuerda con que se colgará al último, no es una prueba de la capacidad de la burguesía para integrarlo todo, incluidas las armas que la combaten”. Chiste atribuido a Vladimir Lenin.

La derecha puede ser demagógica, limitadamente populista y hasta  semi-democrática, pero jamás se aparta de su propósito central, y menos se puede esperar, que favorezca decididamente a los desechos que construye el capital: la pobreza. Por naturaleza y lógica, el capital jamás podrá ser justo, ni ecuánime, ni popular, ni democrático. Como es sabido, el  capital no puede solucionar los problemas sociales; el los causa. Si no explota al hombre y destruye a la naturaleza perece. Son  la banca, los medios de comunicación, los empresarios, la iglesia y toda la oligarquía junta, cerrando filas para mantenerse en el poder o para reconquistarlo.

Conocen a los pobres, mejor que lo que ellos creen conocerse; conocen todos sus hábitos más cotidianos. De la clase media ni hablar: es una hechura suya. Han estudiado profundamente la siquis humana y el mercado,  y tienen toda la información científica y vulgar a su disposición, para usarla en cada caso que  le sea necesario. Saben crear necesidades artificiales y manipular  emociones. Han ideologizado a la sociedad, para tenerla bajo su control. De la misma manera que usan el verbo, usan la ametralladora, cuando de salvar sus privilegios se trata. Usan a los partidos, y cuando estos se debilitan (caso Venezuela), salen abiertamente en la defensa de sus intereses; sus empresarios son candidatos.

Históricamente ésta derecha de siempre, nació, creció y se fortaleció apropiándose de los presupuestos públicos, como parte de la tajada que sus amos foráneos le dejan. Cual zamuros son carroñeros. Su sumisión al imperio es verdaderamente bochornosa, produce nauseas.  Su amo mayor del norte hace pocos días señaló  que nuestros países: “son países de mierda” ¿Qué opina esta derecha servil, de este cretinismo del coprófago del norte? Sabemos que estas derechas opositoras son apátridas (en otros países son gobierno),  pero, al menos  por gentilicio e hidalguía, deberían dar  una respuesta bípeda y humana.

Toda la institucionalidad del Estado burgués, está diseñado para servir al capital. La economía política, que es la economía del capital, es su espacio defensivo y ofensivo. No destruir éste Estado, es un error revolucionario. Carlos Marx abogó por esta tarea vital. Gobernar con éste Estado es cohabitar con él. Ocultando su perfidia, los reformistas propalan y defienden la idea de que se puede mejorar ese Estado burgués y torcerle el brazo al capital hasta hacerlo social. Mentiras que ni ellos mismos se lo creen. “El problema fundamental de toda revolución es el del poder del Estado”  Lenin. La derecha no marcha epilépticamente, su objetivo está claramente direccionado y hacia allá  mueven todos sus tentáculos. Este Estado burgués,  viene  siendo restructurado para mayores garantías al capital. Cuando el Estado-Nación es un obstáculo para el capital internacional, lo doblegan  y reducen, para ponerlo a su medida. Lo están haciendo

El problema es ese  progresismo socialdemócrata reformista, que se disfraza de izquierda, pero que practica de modo furtivo lo que conviene a la derecha. Esta falsa izquierda que funge y finge como líderes populares, quieren estar bien con el capital y con el trabajo. Por esto, cuando son gobierno, sus ambigüedades, sus indefiniciones, confunden al pueblo,  abriéndole  todas las puertas a la derecha más troglodita y fascista. Los hay neo reformistas, neo populista, bonapartistas, neo keynesiano, neo desarrollistas.

Algunos llegan al colmo de pretender “hacer la revolución sin llegar al poder”. Suelen ser “evolucionistas” y emocionadamente parlamentaristas. En política no encuentran las  antípodas al capital. Ni comulgan, menos practican el “todo el poder para el  pueblo” de Lenin. Esta “izquierda” pálida, tímida, pero verdaderamente pérfida, le hace mucho daño a la esperanza de los pueblos. Hablan de socialismo y practican el capitalismo.  “Con las armas melladas del capitalismo” propalan la justicia social. ¿Cuál será el resultado? 

La derecha tolera a estos tímidos personajillos en tanto no pongan seriamente  en peligro los intereses del capital. Las  ambigüedades socialdemócratas reformistas o progresistas,  son en verdad políticas de Estado. Buscan estar bien con Dios y con el diablo. Si la derecha les dilata su periodo de gobierno, son capaces de llegar a niveles antipopulares y represivos abiertos, y de entregar la economía del país, a esa minoría inmensamente rica, llena de ilimitada avaricia. Dirán que lo hicieron para salvar al pueblo.

Antonio Gramsci afirmó, que cuando la izquierda tiene una lectura errada de la realidad, y una práctica aborreciblemente equivocada, los pueblos pueden llegar al fascismo.  Revolución implica “ir a la raíz”, erradicar todas las causas que producen la pobreza,  enfrentarse abiertamente al capital, y esto les produce “culillo” a los progresistas. Revolución es tarea humana permanente, “es sentido del momento histórico”. El revolucionario “es el escalón más alto de la especie humana”.

En América Latina la derecha definida y abierta, viene ganando y recuperando espacios. En Europa ni hablar. Esta década, es de retroceso para la causa popular. Estas involuciones, mucho tienen que ver con las ambigüedades reformistas insertas en la izquierda timorata. Miremos rápidamente a Chile, Brasil, Argentina, Paraguay, Ecuador, Colombia, Panamá, Honduras, Guatemala, y pongamos en reserva a los restantes países de “nuestra América”. Su práctica tornasol  y su lenguaje indefinido de  si pero no, no pero sí, ni lo uno  ni  lo otro, sino todo lo contrario, más temprano que tarde los pondrán  al descubierto. Todos estos personajillos de derecha, allá y acá, suelen usar un lenguaje “encantador de serpientes”.  Revolución que se detiene, revolución que  retrocede.

A poco de estar en el gobierno, la verdad va tomando cuerpo. Las medidas de gobierno viran hacia los intereses del capital. Los más de derecha tardan menos en aplicar estas implacables medidas, los encubiertos de la “izquierda” rosada, tardan más en dejar ver su verdadero rostro. Tiene en su espalda el fuerte aguijón de la derecha que los presiona, pero, con gusto ceden, en fin de cuenta, son los mismos, con grados de diferencia en el tiempo. La historia está llena de estas traiciones. Recordemos una que tanto nos duele: No solo Páez, casi todos los generales traicionaron a Simón Bolívar. Muerto el libertador exhibieron públicamente su botín de guerra.

Jesús M. Vivas

DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE AMOR


DE QUÉ HABLAMOS CUANDO
 HABLAMOS DE AMOR
MIGUEL ROIG
Tardes atrás, una amiga trajo a cuento en una conversación el recuerdo de un pasaje de la película Amor [1] de Michel Haneke, que narra el invierno de una pareja de franceses interpretada por Emmanuelle Riva, desparecida el año pasado, y Jean- Louis Tritignant, quien, por cierto, no solo está en activo en cine en el umbral de los noventa años, sino que hace apariciones en teatros: hace unos meses París estaba empapelado con carteles que anunciaban un unipersonal suyo con poemas de poetas franceses vivos. (¿Podríamos aquí asistir alguna vez, por ejemplo, por citar dos nombres, a Julia Gutiérrez Caba o a Héctor Alterio recitando a Gamonda, García Valdez, Maillard, Martínez Sarrión, entre otros poetas contemporáneos?)


Recordé entonces, volviendo a la conversación con mi amiga, algunas impresiones que me había sugerido la película y que incorporé en un libro [2] sobre la vida cotidiana de estos años de posteconomía, nuevas tecnologías y crisis perenne. En aquel texto rescataba  una crítica de la película de Haneke que había desarrollado en su columna política el escritor y periodista Gregorio Morán, por entonces en La Vanguardia, antes de que sus editores lo desterraran de sus páginas. No es curioso que lo hiciera Morán ya que también la crítica cinematográfica ha sido desplazada por textos publicitarios y está aislada en medios especializados o cuasi marginales. El hecho de que Morán y no un crítico escribiera en profundidad sobre Amor podría llevar a valorar la idea de que la defensa y el alcance del amor es, hoy por hoy, por qué no, una cuestión política.

En aquel texto sostenía Morán que Amor plantea el hecho de aceptar servir hasta el último momento a la persona que amas, sin la que no te cabe en la cabeza poder vivir sin compartir su música, en el caso de la protagonista del filme, la música de Schubert, pero también se refiería Morán a la música existencial del Otro, esa que necesitamos escuchar para sentirnos habitando un espacio moral. Y esto está claro, además de amor, es política. Preguntaba Morán en su artículo: “¿Qué se hace cuando a la persona que amas la contemplas en su deterioro absoluto y cruzas esa barrera humana, muy humana, de pensar si merece la pena seguir viviendo para sufrir, o dejar de sufrir para seguir viviendo en tu memoria?”. La respuesta, obviamente, también es política. Porque la política es el compromiso con una idea con la cual se organiza el mundo y el amor es el compromiso con el otro con el cual se organiza la vida de ambos. El argumento de Amor es muy simple. Una pareja de ancianos en París. Ella maestra de piano, formadora de grandes talentos; él, jubilado de alguna profesión liberal. Ella sufre un ataque y queda hemipléjica. Aquello que parecía simple se complica y comienza un deterioro irreversible. La mujer le pide al hombre, después de una experiencia traumática en el hospital, que, pase lo que pase, no permita que la vuelvan a llevar a allí. Él cumple la palabra a rajatabla. Asistimos entonces a la expresión alta del amor en la relación de esos dos personajes, mientras el deterioro de ella avanza. Pero como Michael Haneke no plantea una película inocente, sino con una alta carga política, aparece una hija, la única hija del matrimonio. En su primera incursión habla con el padre y le cuenta que su marido va y viene como siempre, se enamora de alguien, se aburre y vuelve. «Con los años me acostumbré», dice. El padre le pregunta: «Le quieres». Silencio. Al fin dice: «Sí, creo que sí». En otro momento, siempre en diálogo con su padre, le confiesa: «Quizás, te moleste que te lo diga pero al entrar, recordé que de pequeña os escuchaba hacer el amor. Me tranquilizaba: sentía que os amabais y que siempre estaríamos juntos». Es la expresión viva de un paraíso perdido: se fabrica el mito con aquello que no se alcanza.

Este personaje, el de la hija, vuelve a tener un momento clave que junto al narrado son el contrapunto de la película, del «amor». Uno es cuando ante su madre, postrada en la cama, inmóvil, ida, improvisa un monólogo en el que explica durante minutos y minutos la manera de hacer más rentable el dinero, explicando las virtudes de la inversión inmobiliaria frente a la bursátil. De repente, la madre, despierta del letargo y la interrumpe balbuceando palabras inconexas: casa, deuda, abuela, dinero, vender. Como el discurso de Benjy, el hermano enajenado de El ruido y la furia de William Faulkner, la anciana irrumpe para dar sentido desde la aparenta ausencia de razón.

Amor, en su día , suscitó tanto fervor como una cierta indiferencia. Esta última actitud es entendible ya que su planteo, en el actual contexto, es visto como un documental acerca de una experiencia vital o bien lejana en el tiempo o bien ajena, de poco interés. Pasa lo mismo si hablamos de la revolución: frente al poder hegemónico y planetario de la posteconomía, resulta naíf. Si la hija de la pareja de ancianos asistiera a la proyección de la película su opinión se sumaría a la de esta franja de espectadores ausentes.

EL ÁGUILA Y LA OVEJA


EL ÁGUILA Y LA OVEJA
LIVINGSTONE85
Un águila que había descendido de su nido en lo alto de la montaña buscando alimento, se encontró a una oveja muy peculiar. Apenas quedaba lana en su cuerpo casi desnudo, pero en su rostro había un inexplicable gesto de vanidad y superioridad. Asombrada por tan incomprensible escena, el águila se acercó a preguntarle.


-Buena te han dejado los hombres, hermana oveja. Te han usado a gusto...lo que no puedo entender es la razón de tu orgullo.

-Todos los hombres me desean. Se mueren por mi lana, me buscan, se desviven para que esté quieta y tranquila mientras me esquilan haciéndome todo tipo de caricias y halagos...¿Cómo no voy a estar orgullosa siendo tan valiosa, especial y deseada?

El águila se echó a reír y le dijo:

-Te desean y valoran igual que yo deseo y valoro a las liebres que devoro. Pobre infeliz...en primer lugar no eres especial. El patán que te esquila, esquilaría exactamente igual, con la misma ambición, deseo y malicia a cualquiera de tu especie...porque la lana que quiere, cualquier oveja puede dársela. En segundo lugar, tú no les importas un carajo...mira el caso que te hacen en cuanto no te queda lana. Hasta que no vuelve a hacerles falta y tú puedes proporcionársela de nuevo, les eres indiferente, y si a veces fingen con desgana algún buen gesto es porque temen que puedas enfurruñarte y huir de ellos cuando vayan a esquilarte.

Para ellos no eres más que una cosa, un objeto al que utilizar para satisfacerse, un objeto sustituible por cualquier otro de su misma especie. Me apena que seas tan estúpida como para jactarte de ser una vulgar fábrica de lana, como tantos millones que hay en la tierra. Es triste que consideres un mérito que cualquier pueblerino emplee tu cuerpo, un objeto más de tantos, para beneficiarse...al menos mis liebres saben lo que son.

-Te valorarán más a ti, siempre arisca y aislada en tu montaña.

.Cometes dos grandes errores. Primero, guiarte por el juicio de los demás. Tú eres dueña y juez suprema de tu vida. En tu fidelidad a ti misma encontrarás la paz y la felicidad. Mientras no hagas lo que sientes, sino lo que deciden otros, mientras no juzgues la bondad de tus actos por cómo los acoge tu corazón...serás desgraciada y esclava.

Y además, ese temor a la soledad te condenará a la soledad más terrible. Porque estarás rodeada de quienes aceptan al sujeto que finges ser para agradarles, pero te rechazan a ti como realmente eres ¿O es que deseas realmente ser esquilada y morirte de frío? Por el contrario, aquellas personas que te amarían y apoyarían si conocieran tu rostro sin máscara, aquellas con las que verdaderamente podrías ser feliz... se alejarán de tu lado. Porque no hay nada más penoso que una oveja que desea ser esquilada de cara al invierno.

Tu segundo error es no saber distinguir entre lo que es valorar a alguien y querer aprovecharse de él. Hay dos tipos de hombres, los idiotas e insensibles y los que pueden ver más allá de sus narices. Ninguno de los dos te valorará por tu lana, aunque a los segundos les dará pena aprovecharse de ti. Para ambos, tu lana es algo que les da un beneficio que pueden hallar en cualquier oveja. Para ambos, por consiguiente, eres una oveja más, y cualquier hermana tuya les vale lo mismo que tú. La diferencia está en que los segundos sí son capaces de valorar a un ser...pero obviamente nunca lo harán por algo tan superficial, sino por lo que ese ser guarda en su interior... por lo que lo hace único. Y cada vez que te arrodillas para ser esquilada, ese algo muere un poco más. Recuerda esto antes de que la muñeca termine por romperse.

Y el águila alzó el vuelo rumbo a su montaña.

domingo, 18 de febrero de 2018

LOS ROBOS DEL BARCELONA


LOS ROBOS DEL BARCELONA
ANGHEL MORALES
Tengo que decir, que me gusta mucho el fútbol y que lógicamente soy simpatizante de los equipos canarios y suelo seguir a todos los jugadores canarios que andan repartidos por el mundo, creo que es una forma de amar la patria chica, pero igual me pasa con otros deportistas, científicos, o cualquier canario que aporte algo bueno e importante por esos mundo. Tengo que decir, que desde los años 60 he sido simpatizante de la liga inglesa, porque uno se cansa de los favores que han ido recibiendo el Madrid y el Barcelona, lo cual hace y convierte a la Liga española en una competición adultera y hay miles de razones para justificarlo.

Lo del Barcelona es algo que clama al cielo y uno no entiende que influencia puede tener este Club para ser favorecido constantemente por la casta arbitral y donde sus jugadores gozan de privilegios que no se le permiten a otros. Al Barcelona hace mas de dos años que no se le pita un penalty en contra y no porque no los haga otra cosa es que se los piten. Sin ir mas lejos en la tarde de hoy ante el modesto Eibar hubo cuanto menos un penalty claro de Busquets que el árbitro se comió, en al partido anterior hubieron dos bastante claros uno de ellos una mano de Untiti que fue vista por el mundo entero. Lo de la tarde de hoy es otra tarde gloriosa de nuestro paisano Hernández Hernández al que se debiera mandar a la nevara una larga temporada. Le a tocado pitar los tres últimos partidos de estos dos equipos, algo muy extraño, como extraño es que después de haberla armado en los dos anteriores donde perjudico descaradamente a los armeros, le designaran para el partido de hoy, donde de nuevo la volvió a armar. Ya hemos citado el penalty no pitado al Eibar, pero se permitió expulsar a un jugador del Eibar por desplazar un balón, pero cuando Luis Suárez hizo exactamente  lo mismo este canario simplón miro para otro lado, cuando el entrenador de los armeros protesto no dudo en expulsarlo. Desde luego, tres arbitrajes de vergüenza donde nuestro paisano benefició claramente al Barcelona.
A los jugadores del Barcelona se les permiten cosas que a jugadores de cualquier otro equipo no se le permitirían jamás, Luis Suárez se lleva el palmito con insultos a rivales y a árbitros, donde cualquiera se atreve a decirle nada al uruguayo, porque puede morder y lo digo de forma literal. Ha sido expulsado en tres países diferentes por morder a rivales, por menos de eso muchos han sido sancionados a perpetuidad, pero es Luis Suárez y juega en el Barcelona. Todavía recuerdo el escupitajo de Messi a Duda, donde el argentino se fue de rositas como se va siempre a el se le permite protestar, empujar a los árbitros y dar pelotazos al público. Es Messi. ¿Se le permite esto a alguien mas.
Los comentaristas de los programas deportivos dicen que el Barcelona tendría un puñado de puntos menos si no se hubieran producido errores arbitrales, pero esto ocurre temporada tras temporada y aquí no pasa absolutamente nada. Hay robos históricos del Barcelona y no solo en España, ahora que le toca el Chelsee, supongo que los ingleses andarán preocupados, porque se acordarán de los cuatro penaltys que le quitaron en aquel histórico partido en Inglaterra. El Manchester United, también tiene un buen recuerdo en aquella eliminatoria donde expulsaron a Rafael, mientras Alves se descojonaba de risa después de fingir una falta. Exactamente igual hizo Busquets ante el Inter, jugador italiano a la calle y el catalán mofándose de risa. También los del Arsenal que se quedaron con un jugador menos en Barcelona, donde Van Persi fue expulsado por desplazar un balón cuando el árbitro había pitado y no lo escuchó, único caso en toda la Historia de las ligas europeas. La lista es larga, pero no quiero olvidarme del atraco a mano armada que sufrió el PSG la temporada pasada, creo que esta fresco en la memoria de la gente para recordarlo. Hoy sentí vergüenza de que un árbitro canario -y por tercera vez- perjudicara al Eibar en beneficio del Barcelona. Recuerdo que Brito Arceo otro árbitro canario por pitar un penalty contra el Barcelona que no fue, lo descendieron de categoría y lo borraron del mundo del arbitraje. Por cierto en el lado contrario al Barcelona está la U. D. Las Palmas, hoy le anularon un gol legal y es el tropecientos, equipo modesto y además de la colonia canaria. ¡Que les den! Recordar que Franco en 1965 le dio 185 millones de pesetas al Barcelona para que pagara sus deudas y no desapareciera. Eso, que no solo el Real Madrid fue favorecido por la dictadura.

"UNIVERSO KITSCH"


"UNIVERSO KITSCH"
POR: EDUARDO SANGUINETTI,
 FILÓSOFO

El kitsch es el anti-arte, en lo que el arte implica de trascendencia y desalienación. Es la instalación invasiva del sujeto-objeto en el universo del arte, esterilizando su acción de innovar y de prescindir del simulacro, impuesto como función ordenadora de la necrótica aldea global.

El kitsch es una secreción artística del cosmos burgués, una negación de lo auténtico. Lo podemos apreciar en todo su esplendor en la TV y la prosperidad de su programación, con libre acceso a lo falaz y a la alienación en que ‘cae’ el telespectador, que asiste con fruición a la visión de lo intrascendente elevado a símbolo de promoción de lo banal, imponiendo lo que se debe decir, sentir y pensar, proyectando una suerte de universalidad de la teoría de la disfuncionalidad, en el mensaje que emiten los actores, conductores y publicistas de la “caja boba”.

El kitsch es universal, es una tendencia escatológica ligada a la inserción en la vida de los groseros valores burgueses.

Existe una literatura kitsch, una decoración kitsch, una música kitsch, una política kitsch, un sindicalismo kitsch, un periodismo kitsch, cine kitsch, una izquierda, una derecha kitsch y un peronismo kitsch, etc. Todos estos hechos a la medida del hombre medio, del ciudadano acumulador de objetos, el ciudadano de la prosperidad en el ‘tener’, con sonrisa dibujada para la selfie tomada en el instante preciso en que es penetrado en todos sus flancos, por el pensamiento único, en su cenit, un modo de vida kitsch, que emerge espontáneamente en el tenedor de pescado y la copa estilo Ulúa, en funcionalidad profunda, en la mesa de la nonagenaria que hace medio siglo almuerza ante las cámara de TV, con invitados en clave kitsch, fans incondicionales de la señora.

El grado de alienación y de inautenticidad que devienen del mundo kitsch es alarmante, pues establece las maneras y modos a seguir por una mansa comunidad que se somete a la doctrina vacua del fenómeno kitsch y sus referentes más potentes… Podría dar sus nombres, pero, ¿es preciso?

Lo trágico del kitsch es el principio de la mediocridad. A través de esta acumulación de medios, a través de este enorme display de objetos, el kitsch nunca llega a ser novedad, como pretenden convencernos quienes son kitsch, oponiéndose a la vanguardia auténtica, a los que austeramente prescinden de lo ornamental y pomposo… deviniendo el kitsch en ser objetos fúnebres que todo los desvirtuan, en nombre de la sagrada inseguridad y del ‘no ser’ nada, salvo una vacío perfecto, imagen perfecta del mundo en que permanecemos los que resistimos a esta tendencia, sólo para cobardes y traidores, mentirosos y arrastrados.

Es en virtud de su mediocridad que los productos kitsch llegan a lo auténticamente falso y a la condescendencia del consumidor temeroso, que tímidamente se eleva sobre su medianía, lanzando palabras inquisitorias, que no llegan a conformar una frase, han perdido el sentido del lenguaje consistente en construir un discurso real y concreto.

Es la mediocridad lo que los reúne, los fusiona a los sujetos del mundo kitsch, en un conjunto de perversidades éticas, estéticas, funcionales, políticas o religiosas. La mediocridad es tanto la desmesura como la posición media, es el principio mismo de la heterogeneidad del kitsch, facilita a los consumidores el acto de absorción y lo propone a todos los espacios, como el más adecuado hoy “la moda”, para transmitir el mensaje de ser “in” o “out”, como lo proponía el talentoso humorista gráfico Juan Carlos Colombres (Landrú), en sus tiras publicadas en diversos medios hace años, a los que se plegaban con fruición y avidez todos los ciudadanos de los más diversos estadios socio-políticos, incluidos los genocidas fascistas… A inicios de los 70, Colombres, curiosamente, llegó a poseer una sección en la revista Gente, donde ironizaba sobre la sociedad argentina, con talento inusual, en especial del “medio pelo” o los nuevos ricos, o aquellos que pretendían aparentar un buen nivel cultural, hoy lo aplicaríamos a la clase política toda, a los empresarios de nuevo cuño, a los sindicalistas, los intelectuales de shoppings periféricos, en fin a toda la fauna de energúmenos que conforman el tejido social, de por si degradado.

Bastan unos años para individualizar las características del nuevo “sistema kitsch” que se ha venido soldando, esto es, demarcar la negligente autocomplacencia de los recién llegados de espacios farandulescos, haciendo uso de un calculado provecho comercial de “maneras” y “manías” que resultan “simpáticas”, de una desmesurada avidez de alabanzas sistemáticas de los que conforman el espectáculo insano y mediocre de la degradada cultura del Río de la Plata, que son réplica de las tendencias promocionadas desde el imperio kitsch de la corrupción.

Mercaderes de la subcultura kitsch, el anti-arte, que condenan a la comunidad complaciente, con anuencia de la clase política kitsch, a ser penetrados por productos biodegradables y a perderse en el juego de alusiones y alejarse para siempre de la creación estimulada, propuesta por los “talentos”, hoy exiliados del mundo de la cultura, quienes adelantan, bajo cualquier forma, ideas, estímulos o propuestas de carácter artístico, aún no comercializados.

Milan Kundera en su célebre novela “La insoportable levedad del ser” nos dice: “Nadie ignora que la mierda es kitsch y la salida de esta mierda, es el ano, instalado entre las nalgas, que conforman el culo…en fin, creo que la mierda lo cubre todo y los culos, actúan de panóptico…justifican toda la instancia escatológica, en la que se debate este mundo. Si hasta hace poco la palabra mierda se reemplazaba en los libros por puntos suspensivos, no era por motivos morales. ¡No pretenderá usted afirmar que la mierda es inmoral! El desacuerdo con la mierda es metafísico. De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este ideal estético se llama kitsch”.

Basta visualizar la imagen de un asesor ecuatoriano, “rey del Universo Kitsch”, para reafirmar el triunfo de la posverdad y la pobreza de ideas e ideales.

Pareciera que dichos modos se asimilan a maneras y modos de una comunidad que marcha inexorablemente a la degradación del lenguaje, sin mediar metáforas de “paños fríos” que se utilizan dentro de un marco de compulsión intencionada, que se proyecta sobre una dimensión espectacular: el sentido de pertenencia, ausente, a una comunidad que sin dudas ha perdido el sentido de la relación y el diálogo.

Meditando en armonía, manifiesto sin dudarlo, que la negación absoluta de la mierda deviene en el “kitsch”, vivimos en una comunidad kitsch, un vacío perfecto, negadora de toda la mierda de la que estamos compuestos, cual especie orgánica somos desechos biodegradables, mierdas perfectas, mal que le pese a quien le pese… el universo kitsch a falta de una selección cualitativa, se expresa mediante la devoción cuantitativa: el gran milagro… el talento, el coraje, el hambre, la verdad y la libertad, no pertenecen al universo del kitsch, no lo olvidemos.



http://www.republica.com.uy/universo-kitsch/

INVITACIÓN DÍA DE LAS LETRAS CANARIAS EN MÉXICO 2018


INVITACIÓN DÍA DE LAS LETRAS 
CANARIAS EN MÉXICO 2018
Invitación

Encuentro literario con Samir Delgado

Museo Palacio de los Gurza, Durango (México)

Miércoles 21 de febrero 

Día de las Letras Canarias en México 2018


Con motivo del Día de las Letras Canarias 2018, el Museo Palacio de Los Gurza en Durango (México) acoge por primera vez un encuentro literario con el autor Samir Delgado, fundador del Tren de los Poetas y escritor residente en Durango, acompañado por la escritora Sofía Magallanes y el artista César Bernal, Director de Los Gurza.

La plática del poeta canario, naturalizado mexicano, contará con proyecciones audiovisuales y una visión panorámica de las relaciones entre la literatura de las islas y México, con especial atención a figuras claves de la poesía contemporánea en las islas de la generación de la Revista Planas de Poesía y autores mexicanos de la misma época. Asimismo, el autor realizará una lectura de su obra poética bajo el título "Al otro lado del río".


Biografía de Autor

Samir Delgado (Islas Canarias, 1978). Escritor y poeta, residente en México. Crítico de arte, gestor cultural de festivales internacionales de literatura y periodista freelance. Licenciado en Filosofía por la Universidad de La Laguna y Maestría en Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha. Integrante del proyecto interdisciplinar “Leyendo el Turismo, 3 poetas”. Coordinador del Encuentro Internacional de Literatura 3 Orillas (2007-2016) y del proyecto “El Tren de los Poetas”. Ha editado libros de ensayo y poemarios como “Banana Split” (XXIV Premio de Poesía Emeterio Gutiérrez Albelo, 2010), “Galaxia Westerdahl” (XV Premio Internacional de Poesía Luis Feria de la Universidad de La Laguna, 2014), y ha sido galardonado por la colección de cuentos “Los jardines imposibles”, con el Premio Milenio del Reino de Granada, (Fundación Andalusí, 2013) y IV Premio Umbral de Poesía de Valladolid, bicentenario José Zorrilla (2017). Su libro más reciente “Las geografías circundantes. Tributo a Manuel Millares” (Gobierno de Canarias, 2016). Gestiona el blog de autor Purpuraria y ha asistido a festivales internacionales como el de La Habana y Medellín. Reside en la ciudad de Durango, ejerciendo comoProfesor en el Instituto Autónomo de Artes Modernas (INAAM).


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