viernes, 8 de noviembre de 2013

PETRÓLEO TRANSFORMADO EN EDUCACIÓN Y SALUD

PETRÓLEO TRANSFORMADO EN EDUCACIÓN Y SALUD

Niko Schvarz, Periodista

El lunes 21 se adjudicó la licitación para la explotación del mayor yacimiento petrolífero de Brasil, el de Libra, descubierto en 2007, ubicado en aguas ultraprofundas de la denominada capa de pré-sal en la cuenca de Santos, a 183 kilómetros de la costa de Río de Janeiro, y cuyas reservas de crudo se calculan entre 8 mil millones y 12 mil millones de barriles, que casi duplican las reservas actuales del país.

Constituye la mayor área de exploración de crudo del mundo. Cuando esté en plena marcha podrá producir 1,4 millones de barriles (de 159 litros) diarios. La producción actual de Brasil es de 2,1 millones de barriles diarios. La explotación estará a cargo de un consorcio integrado por la petrolera estatal brasileña Petrobras en un 40%, la angloholandesa Shell y la francesa Total con 20% cada una, y las chinas CNPC y Cnooc con 10% cada una.

Apenas adjudicada la licitación, la presidenta Dilma Rousseff dijo en un discurso a la nación que la misma constituye “un hito en la historia de Brasil”, ya que el 85% del ingreso generado por la explotación del yacimiento “pertenecerá al Estado brasileño y a Petrobras”. Sostuvo que “esto es muy distinto a la privatización”, en respuesta a los trabajadores petroleros que se opusieron a la licitación. Más aún: esta es la primera subasta que se realiza en Brasil bajo el régimen de división de la producción,  que sustituyó al de concesión y que establece la participación obligatoria de Petrobras en la explotación de los recursos. Y está en consonancia con el hecho de que el gobierno brasileño tuvo la iniciativa en una ley que sancionó este año el Congreso y que destina el 75% de las regalías del petróleo extraído de la capa pré-sal a la educación y el 25% a la salud. Cabe recordar que este modelo de licitación fue aprobado en 2010 por el presidente Lula, con el objetivo expreso de que el Estado retuviera más recursos de la explotación petrolera para destinarlos a la educación y la salud.

Es interesante destacar, asimismo, que las grandes empresas petroleras estadounidenses, las mayores del mundo como ExxonMobil, no participaron en el proceso. Tampoco la petrolera británica British Petroleum. Se ha señalado que ello se debió  al alto valor del bono a pagar y a un régimen de adjudicación no suficientemente atractivo para ellos. A contrario sensu, esto demuestra el alto interés que tiene para el Estado brasileño y la defensa efectiva de la soberanía nacional. En efecto: los ganadores, que tendrán la concesión durante 35 años, deberán pagar al Estado brasileño un bono de 15 mil millones de reales (equivalentes a unos 6.900 millones de dólares al cambio actual). Por otra parte, solo en regalías el Estado percibirá más de 300.000 millones de reales (unos 138.000 millones de dólares) en 30 años. El ministro de Energía, Edison Lobâo, podía decir, volviendo a refutar el concepto de privatización, que “no estamos privatizando el petróleo del pré-sal, estamos apropiándonos de esta riqueza inmensa que se encuentra bajo el mar”.

Con la misma razón, la presidenta Dilma enfatizaba en su discurso: “Estamos transformando el pré-sal en nuestro pasaporte hacia una sociedad futura más justa y con una mejor distribución de los recursos”. Y más adelante: “Comenzamos a transformar una riqueza finita, que es el petróleo, en un tesoro indestructible, que es una educación de alta calidad”. Merece también retenerse el siguiente concepto: “Brasil es, y continuará siendo, un país abierto a la inversión nacional o extranjera, que respeta los contratos y preserva su soberanía”.

El presidente de la Empresa de Investigaciones Energéticas (EPE por su sigla en portugués), Mauricio Tomasquin, declaró que “la subasta fue un buen negocio  y le permite al Estado obtener recursos para explotar el crudo. Brasil podrá desarrollar la industria nacional y financiar la educación y la salud. Las empresas asociadas se beneficiarán de un petróleo de muy buena calidad con poco azufre. El mundo gana un nuevo gran productor de petróleo  en una región sin conflictos, con una democracia fuerte”.

Por su parte, el experto Giovanni Alves, de la Universidad del Estado de Sâo Paulo (Unesp) formuló este agudo comentario: “En términos de geopolítica, Libra representa un cambio fundamental: un nuevo círculo de alianzas estratégicas que no pasa por Estados Unidos”.

Por aquí volvemos al tema de la defensa de la soberanía. El mismo que hizo valer la presidenta Dilma Rousseff al denunciar en la ONU el espionaje que practica Estados Unidos contra Brasil y contra la empresa estatal Petrobras precisamente, espionaje que, según se demuestra ahora, se extiende a toda América Latina, ha asumido y asume proporciones escandalosas que motivaron la denuncia y el reclamo de explicaciones por parte de los gobiernos de México y de Francia, entre muchos otros, y que muestran a Estados Unidos como el detentor del mayor sistema de espionaje de la historia de la humanidad.

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