sábado, 7 de noviembre de 2015

MURAMOS POR LA PATRIA, MI GENERAL

MURAMOS POR LA PATRIA, 
MI GENERAL

POR ANIBAL MALVAR
Ha salido el CIS y, para alivio de analistas, nos hemos dado cuenta de que lo que más preocupa a los españoles no es el fichaje de Irene Lozano por el PSOE. Aunque en el momento de realizar la encuesta no se conocía el ingreso del general José Julio Rodríguez en Podemos. Que no ha dejado indiferente a nadie. Hoy mismo, José María Marco, en La Razón, nos explica que el ex jefe del Estado Mayor “está en la línea de los Espartero y los Prim. Un nuevo ayacucho que conecta con la tradición caudillista que Podemos, vía la Venezuela bolivariana, reivindicó en su momento”. Para Santiago González, columnista de El Mundo, la incorporación del general supone “convertir el ejército en otro círculo de Podemos, donde los militares voten a sus jefes y las acciones en el exterior”. Hasta el ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha afeado al ex JEMAD su paso al frente. Con toda la razón. Como todo el mundo sabe, los españoles preferimos tener como ministro de Defensa a un traficante de armas y no a un general civilizado. No hay que olvidar que Morenés fue, antes que fraile, consejero de la empresa Instalaza, que vendía bombas de racimo a Gadafi. No me extraña que a Morenés no lo quiera fichar Podemos. Muramos por la patria, mi general Rodríguez. Pero solo por su patria (de ellos).
Adiós, Europa

Sorprende a este humilde vate el hecho de que la suspensión de la libertad en Europa haya causado tan escaso revuelo en la prensa de papel. Este jueves, escondiéndose en una columna casi coja de la página 8, nos informaba El País de que “París suspende Shengen un mes por la Cumbre del Clima”. Que no pasa nada, o sea. Que lo importante es si Catalunya pot o no pot. Por encima de la unión monetaria (pues el dinero nunca une), la identidad de la nueva Europa que queríamos construir solo se había perfilado en este tratado, que permitía la libre circulación de las personas. Ahora se interrumpe por la Cumbre del Clima. Es como si Tordesillas se amurallara de soldados y aduaneros cada septiembre para impedir que los revoltosos acudan a boicotear el Toro de la Vega. Las cumbres del clima son tan importantes como el toro. Como todo el mundo sabe, las cumbres del clima siempre han valido para que las petroleras jodan impunemente el clima de las cumbres. Y por eso deben de ser protegidas con el recorte de libertades, derechos y tal.

El Mundo y sus foros

Con gran agilidad, el diario El Mundo acaba de impulsar un foro en el que debatirán durante esta interminable campaña electoral nuestros atractivos candidatos a presidente del caos establecido. Ocurre en la misma semana en que nos enteramos que el periódico de la bola anda como lánguido, y ya solo supera al nada estólido ABC en 8.000 ejemplares diarios. Por supuesto, como manda el protocolo, el primero en acudir fue Mariano Rajoy, que empezó su discurso citando a Ortega y Gasset con la soltura de quien lo ha leído. Para eso están los foros. “No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa”. Bella es la frase, no cabe duda. Pero en boca de Rajoy pierde algo de lustre. Porque Rajoy lleva cuatro años intentando con denuedo que nunca sepamos lo que nos pasa. Encended TVE, por poner un ejemplo. Y yo creo que él tampoco quiere saber lo que nos pasa. Esas veleidades intelectuales se las deja a la patronal y a la oligarquía, que estudiaron en mejores colegios.

Sin embargo, lo que más me asombró al día siguiente de la visita del presidente a El Mundo, fue el segundo editorial, aleve y etéreo como mariposa nenufarosa de Rubén Darío. Dicha égloga a España se titulaba Una sociedad más libre, preparada, plural e igualitaria. Y qué agradable susto filofascista me dio el texto, referido a los 40 años de la muerte de Francisco Franco, ese hombre. Cito con los dedos temblando sobre el teclado: “Es cierto que en los últimos años del régimen se pusieron las bases materiales que facilitaron la transformación de las estructuras políticas, sociales y económicas”. O sea, que ahora no solo nos mandan idealizar una Transición tutelada y a su tutor, Adolfo Suárez, secretario general del Movimiento. También hay que empezar a idealizar el aperturismo franquista, y si no lo hacemos nos cambian otra vez el modelo educativo. Qué hartazgo. Dejó dicho Franco que lo dejaba todo “atado y bien atado”, y el periódico de David Jiménez es buena muestra de ello. Nos obvia, por evidente, el hecho de que los hijos de las oligarquías franquistas siguen hoy campando por sus bancos y sus eléctricas; las víctimas del franquismo continúan criando malvas en nuestras adorables cunetas (somos, tras Camboya, el país con más desaparecidos del siglo XX); la Iglesia disfruta del Concordato y presiona con éxito a gobiernos de todo color; los asesinos de la dictadura siguen muriéndose demasiado dulcemente en sus camas, y dejando en herencia a sus vástagos lo que saquearon al pueblo tras el glorioso alzamiento; nuestro jefe de Estado fue designado a sable por el viejo dictador; y etcétera. Tá claro: durante la dictadura “se pusieron las bases materiales que facilitaron la transformación de las estructuras políticas, sociales y económicas”. Garrote vil a quien lo discuta.

No contentos con el canto espiritual al viejo régimen, los editorialistas de El Mundo nos ilustran sobre las bondades de nuestro presente sustentado sobre tan honrosos cimientos señalando que hoy “todos los jóvenes pueden acceder a la Universidad”. Y llevan razón, pues en las puertas de las universidades españolas todavía no se ha suspendido el tratado Shengen. Hay en España gente que dice que conoce a un amigo que tiene un hijo cuya novia se lo monta con una amante que ha tenido que dejar la universidad por no poder pagar las tasas. Pero son leyendas urbanas. Como todo El Mundo sabe.

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